Barinas espacio fértil donde llegó la Misión Cultura Corazón Adentro.

En esta tierra llanera que viera nacer al querido presidente Hugo Chávez y durante la guerra de independencia hace dos Siglos, diera los mejores jinetes y tropas de caballería, es reservorio de una rica cultura, que en Cuba llamaríamos campesina.

A este histórico lugar llegó un joven instructor, graduado de la especialidad de música,  y que se desempeña como Metodologo de esa manifestación en el Consejo Nacional de Casas de Cultura, llevando bajo sus brazos un legajo de sueños. Sus inicios en tan importante misión fue en la Junta Parroquial en Veguitas donde se propuso formar una coral con los niños de la Escuela Bolivariana más próxima.  
Osmelito como le decimos cariñosamente, se entusiasma, recuerda y señala: … “Allí en Barinas el Joropo se baila de muchos modos, pero sobre todo “recio”; y las  Décimas se estiman tanto como en mi Cuba y con las de allá comparte el Pajarillo su tono fogoso y altivo. En la comunidad de Santo Domingo de Guzmán, en el municipio de Pedraza, el joropo se enriquece con montajes coreográficos que recrean estilos de baile y figuras artísticas y los vestuarios hablan de una elaboración cuidadosa. Hoy los cantos llaneros llaman a la reflexión sobre la vida moderna”...


Algo interesante que viven los Instructores ubicados en estas sabanas, son las leyendas populares y la tradición oral, que en las noches cobran una fuerza de posibilidad inusitada el espíritu de La Sayona o El Silbón.

Si algo impactó profundamente  a estos hacedores de cultura, fue la construcción de dos Casas de la Cultura, una en El Rancho, de la Veguita y otra en Sabaneta, con un auditorio de 208 sillas, una sala de danza, otra de música y un salón de usos múltiples, que bien pueden ser la envidia de cualquier institución de esta índole.
No son estos los únicos espacios donde irradian los instructores que en la Misión trabajan. Otros son: la Casa del Abuelo en Independencia III donde se hace el montaje de obras de teatro, cantos y talleres de manualidades, y también alberga a los colaboradores de la zona. Un nutrí-niño, algo así como un círculo infantil que garantiza la alimentación de los pequeños, y los propios patios y portales de las casas de los instructores, son espacio permanente de ensayo para los diferentes talleres.


Una cancha deportiva en Raúl Leoni en la parroquia Ramón Ignacio Méndez sirve de escenario a la fiesta comunitaria donde además del baile de El pájaro guarandol, los cantantes de Alma llanera y una adaptación de “Los tres cerditos”, impresiona sobre todo una exposición de papier maché que desafía las márgenes preestablecidas para este tipo de artesanía y se atreve a convertirse en muebles, lámparas, cuadros.
Algo similar ocurre en el municipio de Obispo; una muy joven cantante del llano y un pequeño de apenas siete años con su cuatro; una danza del Sebucán y un Tambor Coreano, hacen sentir que el esfuerzo no ha sido en vano. La presencia de la Misión Cultura Corazón Adentro en Barinas ofrece a sus pobladores la posibilidad de apreciar y disfrutar de su propio arte.

 

 

 

 

 

 

 

 


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