Ramón Rives Amador



Ramón Rives Amador nació en 1929, en Santa Fe; donde creció, aprendió a cantar y aún radica.  

El apellido de Mongo Rives, inscrito como Ramón, es uno de los fundadores de la población de la antigua Isla de Pinos, e indica también prosapia musical. Su bisabuela paterna, Braulia Castillo, nacida en 1870, "le enseñó a papá El melón, compuesto por ella". Se inspiró en Campana sube la loma.." El padre de Mongo tocaba algo en la bandurria, a la que luego sustituyó con el laúd, y había organizado un grupo.

En esa familia, donde la bisabuela componía, y el padre cantaba como pocos, puntos guajiros, rumba o cotunto, y sucu suco, y nadie, como él frotaba el cuchillo contra la palma del machete para producir un rítmico rayado; así Mongo formó su talento. Ya mayor, luego que la Revolución le facilitó estudiar hasta el segundo semestre de la Facultad Obrero Campesina, cursó solfeo unos seis meses. Los profesores se asombraban de aquel músico silvestre, que repasaba la escala musical sin haber estudiado antes.

Con lo que llevaba dentro de la cabeza, con nueve años de edad, fabricó su primera guitarra, empleando una lata de sardina, unas tablitas. Y con ella aprendió. Y oyendo por la radio a Coronita, célebre laudista, sacó a la guitarra los arpegios del laúd, de modo que sabía tocar laúd sin haberlo visto.

Mongo recuerda que todo empezó el 25 de diciembre en casa de Alberto Herrera, cuando con 15 años, formó junto a sus hermanos un quinteto y salió a ganarse la vida en fiestas montunas por tres pesos. Después el grupo creció y llegó a 11 músicos y cinco parejas de baile; hoy son ocho. El grupo actualmente hace Sucu Suco, Bachata, Son y otros géneros, ahora más fáciles de interpretar porque la mayoría de los integrantes son graduados de academia",

Siento una gran satisfacción  cuando escucho a los pioneros con los que trabajo, entonar una décima o interpretar  “El rabito del lechón”; “ Yo quiero bailar con María Elena” o “Se quedó sin ropa el chivo”.

"Todos los viernes de una a tres de tarde los niños aprenden conmigo el arte de la lírica; los enseño a componer cuartetas, décimas, a improvisar, a entonar y bailar el Sucu Suco, gracias a la colaboración de la escuela primaria de la comunidad  a mi poblado de Santa Fé  y en especial a mi Isla de la Juventud, refiere con sano orgullo este hombre de mediana estatura y sombrero alón.

Desde hace tiempo la fama es otra cuerda del laúd de Mongo Rives. Allí, en la Isla de la Juventud lo cuidan como a un valor del patrimonio pinero, y lo veneran como cronista de la cotidianidad, a quien cualquiera acude para proponerle fijar en música algún incidente.

En julio del año 2000 visita a Sevilla,  triunfa en esta ciudad de títulos olímpicos en belleza, imponencia, en atmósfera de cultura e historia, donde rebautizaron a Rives con el sobrenombre de El rey del Sucu, sucu.

En el año 2003 recibió el premio del Festival Internacional de Cubadisco la categoría de música tradicional y folclórica con el CD “Esto es Sucu suco”, y ese año los Comités de Defensa de la Revolución, le otorgó el Premio del Barrio; ahora con el Premio Especial de Cultura Comunitaria por la obra de la vida, que le otorgó el Consejo Nacional de  Casas de Cultura, la familia se enorgullece mas".  

 


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