Rajando la leña de la Feria.

 

Durante los días 19 al 22 de noviembre se efectuó la XXII Feria Nacional de Arte Popular en Ciego de Ávila,  auspiciada por el Consejo Nacional de Casas de Cultura y la Dirección provincial de Cultura en este territorio.  

 

Desde 1978 los avileños organizan este evento el cual se alternaba con Sancti Spíritus hasta el año 1987, el mismo se dejó de efectuar en el año 1988 hasta el 1994, retomándose un año después, desde entonces, con carácter bianual.  

 

Los medios de comunicación audiovisuales en la Ciudad de los Portales, se mostraron muy atentos momentos previos y durante el evento, las impresiones de periodistas se publicaron en ediciones del periódico “El Invasor” de forma impresa y digital. En un rastreo post evento se encontraron on line los siguientes artículos y reseñas: “Feria Nacional de Arte Popular en Ciego de Ávila”, “En Ciego de Ávila el son es lo más sublime”, ambos de Sayli Sosa Barceló; “Llave de cubanía”, “Arrancó la Feria de Arte Popular en Ciego de Ávila”, “Ciego de Ávila ya huele a tradición”, “En Ciego de Ávila premian la artesanía cubana”, “Habrá Feria de Arte Popular todos los años”, estos últimos escritos por José Aurelio Paz.   

 

La consulta de los mismos muestra la pertinencia de la información y el carácter crítico asumido por la prensa, muy positivo en estos tiempos donde no siempre se reconoce el verdadero valor de la cultura, como lo primero que hay que salvar.

 

Considero que no siempre lo que se publica se corresponde con las verdaderas esencias de los hechos, ciertos criterios expuestos demeritan el encargo de muchos, dentro y fuera de la localidad: …“desdibujo de la tradición”,.. “desastre organizativo del pasacalle inaugural”,…”evoluciones exclusivas solo para la presidencia y un grupo de personas agrupadas alrededor del punto final del desfile”,…”ausencias de públicos en el área afrocaribeña”…, sólo por citar algunos comentarios.  

 

Esto se remite a “Algo nuevo que decir”, artículo publicado por Yamey González Escalona, en La Campana, cuando dice… “pero en un momento en que los presupuestos estéticos y las tendencias artísticas están signadas por la incertidumbre, noto la tendencia a lo que llamo criticomanía y muchos se atreven a juzgar cuando sería más valioso comenzar a valorar”. Concuerdo con ella en su consideración de que “existe entre creadores, críticos y criticones una relación dialéctica: todos están armados del verbo y sienten su palabra imprescindible para las letras y la cultura”. Como especialista del sector de la cultura, concuerdo que debieron estar presentes en el desfile agrupaciones soneras, máxime cuando se dedicaba la cita al son cubano y que faltaron mecanismos de promoción cultural más eficientes, sobre todo para acercar a los diversos públicos a las ofertas culturales diseñadas durante estos días.

 

El ejercicio crítico siempre tiene una cuota de subjetividad, es el precio que se paga y sin pretender ser “abogado del diablo” me pregunto ¿por qué poner en tela de juicio el esfuerzo colectivo?

 

Es cierto que las precisiones de cada detalle debieron enaltecer la puesta en  escena organizada desde la biblioteca provincial, por toda la calle Libertad, hasta la sede de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba, más no fue descoordinado este momento para el cual los organizadores se afanaron.

 

Como se ha hecho habitual, Virgilio Menéndez Moro, director provincial de cultura,  en sus palabras de apertura resaltó como se testimonia nuestra identidad  con la participación de agrupaciones portadoras de casi toda la isla y como ella será siempre,… “un fuerte baluarte en defensa de los más auténticos valores éticos y estéticos que conforman el tejido espiritual de la nación."

 

Al cierre del pasacalle los espectadores pudieron asistir al  área de la trova  tradicional y bolero, ubicada en el  patio de la UNEAC, con participación de talentos del territorio.

 

El evento contó con 11 áreas para la promoción de la cultura popular tradicional cubana, destacándose el área afrocaribeña, con presentaciones de grupos musicales y músico danzarios del Caribe Anglófono y Francófono, así como del complejo de la rumba y la Regla de Ocha, entre las que podemos citar: La Gran Familia, Telón Abierto, Los Richard, Obbakossó, Okakán, Caribe Creol, Calipso Boys, Nagó, Voces del Milagro, entre otras. En el área de literatura se presentaron la Parranda de Los Hoyos, tonadistas, escritores, narradores orales y talleristas. En el área de tradiciones urbanas estuvieron junto a otros: Vaqueros de Blanquizal, agrupación Nuestra América, Orígenes, Maraguán y Clubes de danzones.  El área hispano campesina estuvo engalanada con agrupaciones de Parrandas, Guasimal, Raíces Soneras, la Tumba Francesa de Holguín, XX Aniversario, Nuestra América y Orígenes.

 

En el área infantil se presentaron: Renovación Haitiana, Caribean Clildren, Juglaritos de Ensueño, Hilos de Luna, Pinos Nuevos, La Colmenita, y muchas más agrupaciones.

 

Según consideraciones de versados  que asistieron al Área de Teatro y Humor, esta fue una novedad, experiencia retomada de años anteriores, en ella, el público pudo disfrutar las actuaciones de: Escena viviente, Relacionarte, Luis Paz, Cuarenta Megas y Locos del Humor. También hicieron gala con sus facultades histriónicas las agrupaciones profesionales La Andariega (Camagüey), Morón Teatro, Grupo Primero y Polichinela (Ciego de Ávila).  

 

Otras áreas diseñadas para diversos públicos, fueron el área de trova, bolero y feeling, el área expositiva de artesanos, el área de cine, el salón de artesanía popular y tradicional y el área del coloquio.

 

El Salón fue expuesto en la galería del Consejo Provincial de las Artes Plásticas, “Raúl Martínez”. El jurado estuvo integrado por Nelson Domínguez, Premio Nacional de la Plástica, Armando Valcárcel Guevara, metodólogo del Consejo Nacional de Casas de Cultura y un artista de la provincia, miembro de la ACAA. 

 

En la apertura de la muestra expositiva se especificó que de 232 piezas presentadas al Salón, en los géneros de pintura popular, bordado, talla, trabajo en fibras vegetales, muñequería, entre otros; el proceso de curaduría requirió la decantación de 152 piezas.

 

Vladimir Sánchez Pérez, artesano de la provincia de Holguín,  alcanzó el premio a la Maestría Técnica, con su obra “El reparador de sueños”, talla en madera, la propia obra obtuvo uno de los dos premios colaterales que otorgó la Oficina del Historiador de La Habana y la Galería de los Oficios, junto a Francisco Rodríguez Martín, de la capital, por “Conjunto de bodegones”, ensamble de madera y otros materiales.

 

Yenia Álvarez Rodríguez, de la provincia de Camagüey, alcanzó el premio en Pintura Popular, por sus “acrílicos sobre lienzo con temas campesinos”. Jorge Duménigo, de Ciego de Ávila obtuvo el premio a la Maestría con materiales novedosos, por el “Conjunto de piezas” realizadas con conchas. Oscar Pérez Reyes, holguinero, obtuvo el Premio en Escultura Popular, con el “Conjunto de tallas”.

 

Fue reconocida con el Premio a la Maestría Artística, Virgen María Sánchez Rodríguez, de la provincia de Granma, por el “Conjunto de piezas tejidas”, afable mujer que ostenta ya varios premios y a la cual su discapacidad no le impide convertir en arte popular las fibras que toca con sus manos para el trabajo artesanal.         

 

La sala Enrique Sosa del Museo de Artes Decorativas fue es espacio que acogió el Coloquio “El complejo genérico del son; expresión genuina de la cultura popular tradicional en Cuba”, durante los días 20 al 21 de noviembre, la disertación inicial estuvo a cargo de Menéndez Moro.

 

Magistralmente el directivo destacó grandes soneros cubanos, como Abelardo Barroso, Miguelito Cuní, el trío Matamoros, Los Compadres, Ñico Saquito, Chapottín y sus estrellas,  Celia Cruz, entre otros. Enfatizó que la declaratoria como Patrimonio Cultural de la Nación Cubana,  (2012), es un merecido homenaje al complejo del son como parte indisoluble de la identidad cubana, lo que motivó otras reflexiones dirigidas a reunir elementos que apoyen la propuesta para inscribir  este género musical en una de las listas promovidas por la UNESCO, acción que Republica Dominicana pretende agenciarse la iniciativa.

 

El panel: “Procesos de salvaguardia en las expresiones tradicionales del complejo genérico del son en Cuba”, fue moderado por el Lic. Rafael Lara González, contó con los panelistas: MSc. Angel Michel Aleaga Hung y el Lic. Roger Cantero Gómez, en él se abordó el proceso de salvaguardia del Órgano Oriental, llevado a cabo a través de talleres de sensibilización junto a portadores de la música molida, para declararlo  Patrimonio Cultural de la Nación Cubana. Se destacó como el uso del instrumento permitió adecuaciones rítmicas en nuestra nación y como  el son, precisamente es, el género más difundido en el repertorio musical de sus cartones troquelados. Los disertantes analizaron los retos actuales que tienen las instituciones culturales cubanas en cuanto el estudio del son, así como los puntos convergentes y divergentes con otras naciones de América, los tres especialistas se desempeñan como metodólogos del Consejo Nacional de Casas de Cultura.

 

El panel: “El son y sus portadores; ámbitos y contextos en su práctica familiar, vecinal, comunitario y social. Retos y reflexiones actuales” fue moderado por el Lic. Alfredo Lima Peláes, metodólogo del Centro Provincial de Casas de Cultura de Camagüey y contó con los panelistas: Cantero Gómez, el MSc. Rolando Iser Viltres (Granma), Mariela Rodríguez Miranda (Las Tunas) Odalis Abreu García (Lajas),  este momento afianzó el necesario estudio de fuentes documentales de la obra de Alberto Mujercia, poco conocida y los aportes de agrupaciones portadoras, como Guasimal, Raíces Soneras y Lira Tropical.   

 

El panel: “Metodologías para la enseñanza como parte de la atención y fortalecimiento de las prácticas comunitarias del complejo genérico del son” fue moderado por Aleaga Hung y contó con los panelistas: Alidaisy Revé Ramírez, Lorenzo Ramón Frómeta Silot (Guantánamo), Saylí Alba Álvarez (Sancti Spíritus), Tania Cabarroca  Armenteros (Lajas), Lima Peláez (Camagüey) y Rolando Lázaro Carús Padrón (La Habana). Las exposiciones abordaron diversas maneras de hacer en el trabajo pedagógico desde las academias e instituciones culturales y se mostró el estudio de obras en agrupaciones de changüí, el coro de clave y rumbas espirituano y se mostró la necesidad de fortalecer  el estudio del género musical en asignaturas  del sistema de enseñanza artística cubana.  

 

El panel: “El diverso mundo del complejo músico-danzario y festivo del son en nuestro país” fue moderado por Lara González, contó con los  panelistas: Lic. Edelberto Rollero Moya (Remedios), Lic. Gladis Elena Anderson Días (Las Tunas), Lissette Monferrer García (Guantánamo), Jezabel Naranjo Tamay (Guáimaro), la MSc. Isabel Rodríguez Elías (Santiago de Cuba), Antonio Sequeda Toledo (Camajuaní) y la Lic. Yudí Álvarez Tamayo (Guisa) Esta mesa de trabajo  permitió promulgar el son con su diversidad de variantes en espacios rurales del centro y oriente de Cuba, se ejemplificaron experiencias de proyectos socioculturales con jóvenes talentos y se presentó la historia de vida de la agrupación fundada por el haitiano René Richard, que mantienen un repertorio de obras en español y en creole, más deleitaron a los presentes con su música en vivo.

 

El panel: “Los medios masivos de comunicación y el audiovisual relacionados con la temática del complejo del son en Cuba”, fue moderado por el MSc. Aleaga Hung y contó con los panelistas: Ana Rodríguez Rodríguez (Cienfuegos),  Mariela Rodríguez Miranda (Las Tunas), Máximo Luz Ruiz (Caibarién) se visualizaron los documentales  Lira Tropical, expresión genuina de la cultura cubana y Raíces Soneras y se realizó una audición del  programa radial “Donde canta el sinsonte”.

 

La Revista Signos (Premio Fernando Ortíz, fundada por Samuel Feijoó en 1969) fue presentada por el redactor Alejandro Batista y el editor Edelmis Anoceto Vega.  El comentario estuvo centrado en los 4 números finales: uno dedicado al “sensible Zarapico” en homenaje a su visión de lo cubano y de lo universal, en el centenario de su natalicio, el del ron, bebida tradicional en la cultura del cubano, el dedicado a la muerte, que recoge momentos tristes, dolorosos y estampas jocosas de la cultura popular del cubano y el dedicado a las villas Trinidad, Camagüey y Sancti Spíritus que recientemente llegaron a su medio milenio. Ellos explicaron el proyecto de promoción nacional de la revista, la cual se ha llevado en los últimos años a Cienfuegos, Matanzas, Bayamo, Santi Spíritus, Camagüey, Holguín y La Habana.

 

Se presentó el documental “El viaje definitivo” producción de la Televisión Serrana y realizado por David Morales, quien visualiza en imágenes el proceso de elaboración artesanal del trabajo con los cartones para obtener piezas que conformaran repertorios para el Órgano Oriental.

 

Este espacio teórico tuvo como aspectos positivos, la presencia de 25 especialistas y estudiosos de 10 provincias (La Habana, Villa Clara, Cienfuegos,Sancti Spíritus, Ciego de Ávila, Camagüey, Granma, Las Tunas, Santiago de Cuba y  Guantánamo), los mismos discutieron durante 4 jornadas, en la relatoría del Coloquio se recogieron 69 intervenciones del auditorio, que mostraron puntos interesantes acerca del origen y paternidad del son como género, sus influencias con tipos genéricos y protosones: nengones, changüíes,  los vínculos en la región oriental y expansión hacia el resto del país y el reconocimiento desde otras naciones que comparten una historia cultural similar; así como  la vitalidad del género en los repertorios musicales y danzarios de portadores, artistas aficionados y profesionales, así como la protección a agrupaciones subvencionadas por las instituciones culturales.

 

Se reconoció el alto rigor científico en los 5 paneles desarrollados, multidisciplinariedad en los ponentes y la presencia de portadores con su música en vivo. Dentro de los aspectos negativos persiste la ausencia de museólogos e instructores de arte pertenecientes a la Brigada José Martí.

 

Se reconoció a la metodóloga de la provincia Santiago de Cuba,  por el trabajo sostenido con los grupos portadores y al metodólogo de Ciego de Ávila, por sus años de servicio dedicado a la promulgación del patrimonio cultural vivo.

 

Se entregó la Beca de Investigación de la Cultura Popular Tradicional  “Samuel Feijóo” (2015) luego de examinar 63 propuestas investigativas de todo el país, evaluadas por la Comisión de Admisión, quien seleccionó un total de 12  nominaciones. En esta ocasión el jurado integrado porel Dr. Jesús Guanche, Lic. Caridad Santos García y Lic. Rafael Lara, decidió  galardonar a Yoel Enríquez Rodríguez, joven instructor de arte de la provincia  Mayabeque, por su proyecto “Piedra para Obbatalá”, resultado de un proceso investigativo que valora los espacios sagrados como sitios de memoria, su patrimonialización local y su puesta en valor.

 

Se otorgó reconocimiento especial a la Iniciativa de Desarrollo Local: “Camino de la Virgen”, por constituir un proyecto viable para involucrarse en el Desarrollo Local y promover el turismo cultural desde las potencialidades de la propia comunidad, el otro trabajo reconocido fue  “Del Cafetal a la Tumba” (ambos de Holguín).

 

En la Feria Nacional de Arte Popular se estimularon agrupaciones músico danzarias con certificados acreditativos del Consejo Nacional de Casas de Cultura, recibieron los elogios, La Cinta Boys por sus 40 años, Caidije en sus 90 años y a nombre del Ministro de Cultura fueron agasajados Bantú Yoruba por 55 años y Obbakossó por sus 25 años.

 

En días posteriores en espacio colectivo efectuado en el Consejo Nacional de Casas de Cultura, especialistas participantes en el evento compartieron sus impresiones, se destacaron ideas, percepciones y puntos críticos acerca del diseño de la Feria, que mostró niveles cualitativamente superiores en la concepción del espacio emblemático para la promulgación de los grupos portadores de la nación cubana.  Se reconoció el trabajo desplegado por las instituciones culturales en Ciego de Ávila, a pesar de reconocer falta de mecanismos de promoción, como la ausencia de un programa general y carteleras que anunciaran a los artistas invitados, a pesar de encontrarse identificadas las áreas.

 

Los expertos reconocieron que razones objetivas y subjetivas siguen dificultando la participación de representantes de provincias en la Feria, quienes manifiestan el necesario incremento de artesanos populares con el propósito de exponer y trabajar en vivo.

 

Margarita Mejuto, vice presidenta del Consejo Nacional de Casas de Cultura, explicó, que se decide apoyar el anuncio público  del director provincial de cultura, cuando dijo, que la cita tendrá un carácter anual, en lugar de cada dos años como venía celebrándose hasta ahora.

 

El coloquio si mantendrá su permanencia con carácter bianual y el tema para la próxima edición será  “Los conocimientos y usos relacionados con la naturaleza y el universo y los oficios tradicionales”. Se proyecta incluir en próximas ediciones un área dedicada a  las comidas y bebidas tradicionales y seguir estimulando las agrupaciones portadoras que cumplan aniversario cerrado.

 

Los organizadores de la Feria Nacional de Arte Popular tienen el reto de seguir ofertando un espacio cultural que permita la participación de cultores populares para seguir legitimando la variedad en las raíces vivas de la cultura popular tradicional cubana.

 

 

 
Por: MSc. Angel Michel Aleaga Hung

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José Martí