Los desafíos del Carnaval Habanero

 

Actores sociales, Cultores, Especialistas, Investigadores y Directivos  de La Habana, fueron los principales protagonistas de un Fórum de Ciencia y Técnica poco común, efectuado recientemente; también estuvieron niños integrantes de proyectos comunitarios; la novedad fue el tema que abordó centralmente, el Carnaval Habanero.

 

Con la  Conferencia Magistral “Los niños en el carnaval habanero”, ofrecida por la Doctora Virtudes Feliú, inició este encuentro, que permitió a la ilustre intelectual, mostrar como los medios principales de transmisión de la tradición, lo constituyen, la casa, el medio circundante y los propios medios de comunicación masiva; también destacó los  antecedentes de la representación infantil dentro del carnaval, que se remontan hacia los primeros años de la República, según testimonio gráfico de las revistas Bohemia, El Fígaro, Carteles, entre otras.

 

Esta ilustración detallada permitió conocer que por el año 1905, se celebró un baile infantil en el Centro Asturiano y que en 1914 aparecen niños disfrazados participando en el carnaval; también se señala que entre los años 1902 y 1915, en el Centro de Dependientes, se efectuaron bailes infantiles, también de disfraces y el concurso de simpatía infantil y de las estrellas y sus luceros, estos últimos más recordados.

 

Siguiendo  la rica información, se conoció que fue en el 1963 cuando se empezaron a presentar comparsas infantiles  y que en el año 1980 es cuando se oficializa el Carnaval infantil, organizado por las instituciones culturales.

 

De este modo transcurrieron las presentaciones de interesantes trabajos referidos al Carnaval, que por la profundidad de los asuntos que abordaron y la elocuencia  de los ponentes, movieron a las polémicas. Muchos de los aspectos tratados, constituyen desafíos para la nueva sociedad que demanda cada año, “un carnaval en La Habana”.

 

Términos inoperantes como: intrusismo profesional, autenticidad, rescate, conservación y la visión economicista, suscitaron nuevos debates, quedando demostrada la necesidad de un plan urgente de salvaguardia a esta festividad popular tradicional, “en peligro”, por todas las amenazas que sobre ella inciden; permeadas de pocas capacidades de diálogo y gestión entre todos los actores sociales que tiene que ver con su realización, especialmente los portadores de la tradición y las comunidades que participan de la festividad.

 

El escenario del encuentro fue el Acuario Nacional y su principal auspiciador, el Centro Provincial de Apoyo al Carnaval, además de los objetivos centrales que se propuso para el evento, tuvo a su cargo los reconocimientos a los trabajos relevantes y destacados, así como a las correspondientes menciones.

 

 Al Fórum se presentaron nueve ponencias, de ellas resultó relevante el  “Plan de acción para restituir la imagen de la comparsa El Alacrán”; en tanto fueron destacados: La comparsa infantil Los Peludos de Marianao vigencia de una tradición popular”  y  “Carnaval habanero: apoyo o creación”; mientras que las menciones fueron para “El carnaval habanero: sus gustos y preferencias”, y “Manuela Nancy Molina, toda una vida dedicada a Los Guaracheros de Regla”. Otro momento estimulante fue la presentación del libro: “La danza de los leones”, publicado por la Editorial Extramuros, de los autores Julio Hun y Carlos Aloy.

 

La viabilidad del Carnaval de La Habana debe ofrecer posibilidades de sostenibilidad en varios órdenes, pero sobre todas las cosas, sus protagonistas y organizadores, no pueden perder de vista la tradición amenazada en un contexto cosmopolita, donde a veces, no son precisamente los presupuestos financieros los que más atentan contra acciones verdaderamente sustentables.

 

Las acciones de salvaguardia deben reflejar la necesidad de trabajar con las nuevas generaciones; es decir, niños, adolescentes y jóvenes, como continuadores del legado comunitario, transmitido e influenciados por el carnaval de adultos.

 

Es cuestionable el empeño en 18 comparsas infantiles; cabe preguntarse entonces: ¿sería objetivamente sostenible tal proposición en la actualidad? La salvaguardia de expresiones del patrimonio cultural inmaterial es un proceso complejo pero comprometido entre las instituciones que representan los intereses del Estado y las comunidades depositarias de saberes tradicionales.

 

Los desafíos requieren de puestas de acuerdo entre todos y todas los que sienten el carnaval de La Habana, como una festividad con valores patrimoniales representativa para Cuba, dentro y fuera de ella; en tanto debe repensarse un carnaval para los habaneros, para los cubanos residentes en la capital, para el turista que visita, para la cultura cubana.

Al carnaval de “la capital de todos los cubanos”, le han sustituido su nombre en varias ocasiones, peor aún, se han dejado de efectuar en varios años y los espacios cada vez más, se reducen a varias cuadras del malecón, con expendio de comidas y bebidas muy contemporáneas.

 

Sigue siendo una necesidad de salvaguardia de las comparsas tradicionales del Carnaval de La Habana, muchas Centenarias; por tanto, sería muy justo la organización de talleres de sensibilización para desarrollar capacidades institucionales  de conjunto con los cultores  de estas expresiones danzarías, que logren una propuesta coherente y bien fundamentada a la Comisión Nacional de Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, para su reconocimiento como Patrimonio de la Nación Cubana.  Resulta válido también, trabajar en la preservación de aquellas comparsas contemporáneas, que hoy exhiben buenas propuestas artísticas para el gran espectáculo popular. 

 

Por MSc. Ángel Michel Aleaga Hung

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