Alfareros del Cano

El poblado de El Cano, es el más antiguo del municipio La Lisa, provincia La Habana; la primera información sobre el territorio data del año 1587 cuando una amplia extensión del terreno fue admitida como hacienda y otorgada en merced por el Cabildo de La Habana al español Martín González Cano.

 

El asentamiento de familias conocedoras del arte del barro fue decisivo para la evolución alfarera, a partir del desarrollo de la industria azucarera. Los ya alfareros se dieron a la tarea de fundar los tejares aprovechando la abundancia de materia prima de excelente calidad en las fincas aledañas; desde entonces esta comunidad se distingue por la alfarería utilitaria, artística y la cerámica.

                           

Ya en el Siglo XIX, la alfarería se había desarrollado de tal manera que existían 14 tejares y más de una trentena de maestros alfareros, convirtiéndose así en una importante fuente de riqueza de la zona. En esos tejares se utilizaban técnicas rudimentarias, a partir de la rueda del alfarero; a mano se hacía todo el proceso de creación de las piezas que luego se llevaban al horno criollo de ladrillo, alimentado con leña.

 

La Fiesta del Alfarero en El Cano formó parte de las tradiciones culturales nacidas en la época de la República Neocolonial; aparece en 1945 coincidiendo con el centenario de esa industria local patrocinada por los dueños de tejares; con el tiempo se convirtió en una linda tradición de arraigo popular, que se celebraba fundamentalmente en el último fin de semana de septiembre.

 

Desde entonces esta comunidad se distingue por la alfarería utilitaria, artística y la cerámica. En el censo realizado por la Casa de Cultura en el 2014, se constataron 50 tejares y más de 300 artesanos alfareros en activo.

 

Consejo Nacional De Casas de4 Cultura


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José Martí