Expresión “Tumba Francesa”

A Cuba llegaron desde Haití  estas formas  de expresión artística y es en los cafetales del Oriente de la nación donde se asientan sus primeros cultores, evolucionando hasta adoptar diferentes estructuras que cristalizan en la forma de sociedad con que hoy se conoce.

 

La Tumba Francesa se bailó por primera vez en los cafetales, fomentados por los colonos. Mientras el composé narraba en legítimo creole los hechos ocurridos en sus tierras, el resto de los participantes tocaban y bailaban al estilo de baile de salón desarrollados por sus amos franceses. A finales del Siglo XIX ésta salió de los cafetales orientales para trascender en sociedades.

 

Esta expresión músico-danzaria utiliza los instrumentos musicales, bailes, toques, cantos, vocablos, y modo de vestir genuinos. Están presentes además, la organización jerárquica, los estatutos y preceptos espirituales originarios; también las costumbres culinarias. Sus tambores, construidos por manos africanas, tienen más de un siglo de existencia.

 

Cuando suenan los tambores Catá, Bulá, Premier o Redublé, Second o Tumba y el Chachás, salen las parejas de baile; las mujeres vestidas muy elegantes, entre ellas se destaca la Mayora de Plaza o primera bailarina, y en la medida que aumenta el ritmo, comienzan a escucharse a las cantadoras,  herederas de los cantos en francés, creole y español.

 

La Tumba Francesa es un espacio cultural recreativo músico-danzario, que ha tenido distintas formas de manifestarse, desde su origen; en la actualidad se salvaguardan tres Tumbas, La Caridad de Oriente de Santiago de Cuba, La  Santa Catalina de Ricci o Pampadour en Guantánamo  y La de Bejuco en la provincia Holguín.Las tres Tumbas, recibieron en el año 2003 la condición de “Obra Maestra del Patrimonio Oral Inmaterial de la Humanidad” otorgada por  la UNESCO.

 

 

                             Tumba Francesa de Bejuco

 

Este grupo músico-danzario proviene de la primera inmigración del Caribe francófono a nuestro país y su ubicación es en la comunidad serrana de Bejuco, en Sagua de Tánamo, provincia Holguín. Su origen y época de mayor esplendor data de la última década del Siglo XIX y los dos primeros decenios del Siglo XX; es la única de su tipo con tipología rural.

 

 

Desde su surgimiento se circunscribieron a su comunidad y no es hasta los años 70 y 80 del pasado Siglo que tiene un período de auge y reconocimiento con los estudios del Atlas Etnográfico y de Instrumentos Musicales de Cuba.

 

Los toques y bailes de esta expresión han sido celosamente conservados por diferentes instituciones culturales del municipio y la provincia. La transmisión de saberes y habilidades de carácter generacional a través de familias y vecinos de la localidad son la garantía para su mantenimiento y continuidad como manifestación patrimonial.

 

Dentro de las Distinciones recibidas por este grupo portador están: el Premio Nacional “Memoria Viva” que otorga el Centro Nacional de Investigaciones Juan Marinello y la Distinción “Juan Marinello” que otorga el Ministerio de Cultura.

 

 

         Tumba francesa La Pampadour o Santa Catalina de Riccis

 

 

En honor a la patrona de la ciudad de Guantánamo, esta agrupación músico danzaria de antecedente franco haitiano, se crea el 30 de Diciembre de 1905 y funciona como Asociación Cultural en su sede de La Loma del Chivo en la capital provincial.

 

Se valora por todo el territorio nacional como Tesoro Humano Vivo. Conservan con mucho celo el legado musical y danzario que les pertenece por herencia. Su transmisión se ha basado en el principio de lo familiar y vecinal, contando hoy con el grupo infantil “tumberitos”, perteneciente al Proyecto Comunitario “Identidad”, lo que asegura la continuidad patrimonial.

 

El repertorio que identifica a la Tumba Francesa Pampadour está compuesto mayormente por los bailes masón, yubá y frenté, entre otros.

 

Estos Portadores y hacedores han cultivado importantes lauros; entre ellos: “El Premio Nacional de Cultura Comunitaria” 2001 y el Premio “Memoria Viva”.

 

 

                    Tumba francesa “La Caridad del Oriente”

 

Creada como sociedad el 24 de Febrero de 1862, se denomina primeramente  “Sociedad de Tumba Francesa de Lafayette”; y por el año 1905 se divide, quedando en la actualidad la Sociedad Tumba Francesa “La Caridad de Oriente”, ubicada en la ciudad de Santiago de Cuba.

 

Esta agrupación portadora funciona aún como asociación y la integran familias y vecinos de los descendientes haitianos de la primera inmigración a Cuba; en la actualidad cuentan con catorce bailadores y ocho músicos que construyen ellos mismos sus instrumentos.

 

 Entre las fechas significativas que celebran están: el 24 de Febrero, 8 de Septiembre, 10 de Octubre y 1ro de Enero, siendo representativos no solo del legado cultural, sino también histórico. Tienen en su lista de ilustres bailadores a hombres de la talla de Quintín Banderas, Guillermón Moncada y Antonio Maceo.

 

Los miembros más antiguos tiene un arraigado sentimiento de pertenencia a la cultura de esta sociedad, sobre todo de los bailes, toques y cantos característicos de esta expresión; y son los niños y jóvenes sus principales cultivadores como proceso de continuidad de los saberes y habilidades heredados.

 

Numerosas son los reconocimientos recibidos; entre ellos: El Premio Nacional de Cultura Comunitaria 2000, el Premio Memoria Viva y la Placa Heredia en el  Festival del Caribe.

 

 

Dirección de Esudios Socioculturales


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¨El derecho mismo, ejercido por gentes  incultas, se parece al crimen¨
José Martí