Samuel Feijóo Rodríguez

Nace en la “Jorobada”, “San Juan de las Yeras”, municipio de Ranchuelo, antigua provincia de Las Villas. Escritor, poeta, dibujante, etnólogo e investigador. De formación autodidacta, Samuel Feijóo comenzó a escribir y a publicar sus primeras narraciones y poemas con solo 14 años y ya se podía apreciar su inclinación por la recopilación y el estudio de narraciones populares.

 

En 1924 se trasladó a La Habana, ciudad en la que completó sus estudios primarios en el colegio-internado “Gertrudis Gómez de Avellaneda”, en “Jesús del Monte”, y luego en el Colegio Presbiteriano de La Habana, donde aprendió inglés. Alcanzó el tercer año de bachillerato en el Instituto de La Habana.

 

Desde los años 40 se inicia en la pintura. Trabajó como maestro de inglés. En Nueva York laboró además como diseñador en una fábrica de corbatas y participó en movimientos huelguísticos. Residió toda su vida en la antigua provincia de Las Villas.  Perteneció al Taller de Artes Plásticas de Cienfuegos y desde 1958 se hizo cargo de la Editorial y de la Revista “Islas”, de la Universidad Central de Las Villas, de cuyo  Departamento de Estudios Folklóricos fue director. Al frente de la Dirección de Publicaciones de la Universidad Central publicó alrededor de un centenar de obras. Viajó a la URSS, a la RDA, a Rumania, a Checoslovaquia, a Francia y a Inglaterra. Colaboró con otras prestigiosas publicaciones como: “Carteles”, “Orígenes”, “El Mundo”, “Granma”, “Hoy”, “Bohemia”, entre otros. Ejerció el periodismo en rotativos como “El Mundo” y “Juventud Nacionalista”

 

 

Forma el grupo de “Dibujantes de Las Villas” a quienes dedica gran parte de su vida y trasmite su conocimiento acerca de la plástica. Edita “Amigos pintores de Las Villas"; “Fantasía del dibujo popular” y “Pintores Populares de Las Villas". Lleva a Suiza la exposición de los pintores del “Grupos Signos", “Art Inventif a Cuba", la que se inaugura en junio de 1983 en el Museo de Arte Popular de Lausanne. Allí queda un enorme dibujo y una pintura que realizara para la colección permanente del museo. Funda y dirige las revistas “Islas” y “Signos", donde la plástica ocupa lugar representativo en esta última. “El Elefante loco” o “El Zarapico", como se autodenominara, ayuda a campesinos, a gente de pueblo a convertirse en pintores y diseñadores.

 

Su obra narrativa está marcada igualmente por el ámbito rural, las tradiciones y el folclor campesino, así como por la mitología afrocubana. Destaca significativamente su novela “Juan Quinquín en Pueblo Mocho” (1964), llevada al cine unos años después, así como el volumen de relatos Cuenta-Cuentos, que le valiera el Premio de Cuento “Luis Felipe Rodríguez”, de la UNEAC en 1975.

 

Posee una obra ensayística apreciable, en la que se destacan sus estudios sobre poesía cubana, fundamentalmente los dedicados al estudio y evolución de formas poéticas como la décima y el soneto.

 

Fue un estudioso apasionado de los sellos identitarios cubanos, tema que lo llevó a recorrer campos, pueblos y bateyes en busca de mitos, leyendas y tradiciones populares. Relevante es su recopilación de dicharachos, trabalenguas, refranes, adivinanzas, cuartetas, décimas antiguas e historias de campos, fruto de su laboriosidad etnológica. A ese afán, se deben textos sumamente valiosos e imprescindibles para el estudio de la cultura popular tradicional en Cuba, entre ellos: “El negro en la literatura folklórica cubana” (1980), “Mitología cubana” (1980) y “Mitología americana” (1983).

 

Fue acreedor de importantes distinciones y reconocimientos, tanto en Cuba como en el extranjero, en nuestro país:   la Orden "Félix Varela" ,  la  Medalla "Alejo Carpentier" ,  la Orden “Por la Cultura Nacional”., la Medalla Félix Elmuza, y la Medalla Raúl Gómez García,  mientras en la arena internacional recibió la Medalla del Mérito Cultural de Polonia, la Medalla de 1300 Años de Bulgaria y la Medalla 60 Aniversario de la Liberación de Mongolia.


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La presencia de la cultura en el  desarrollo social viene dada por su influencia en el mejoramiento humano. Dr. Armando Hart Dávalos.