Fiesta Patronal de La Candelaria

 

Revitalizando nuestras más genuinas tradiciones, y tomando como fecha referente el 2 de Febrero, se celebra cada año en Guanabacoa la Fiesta de La Candelaria, que se inscribe en el calendario de Fiestas Populares  Tradicionales Cubanas, y se remonta a una fecha próxima a cumplir 400 años.

La Fiesta de La Candelaria es una expresión histórica y tradicional de la cultura popular de Guanabacoa, que se realiza desde un periodo muy anterior al otorgamiento mediante Real Cédula, el 14 de Agosto del año 1743, del título de “Villa de la Asunción de Guanabacoa”, por parte del Rey Felipe V de España (1).

 

A pesar de ser un documento antiguo en el tiempo, y escrito con la forma de su época, la citada Real Cédula (2) señala los fundamentos históricos de nuestra localidad así como enumera méritos que caracterizan a los naturales de Guanabacoa,  desde mucho antes de la acción fundacional  y hasta el día de hoy.

 

La Fiesta de La Candelaria tiene sus orígenes a principios de Nuestra Era; pero a nosotros llega de la mano de los inmigrantes laboriosos y abnegados de las Islas Canarias que se asentaron aquí, y se hizo sentir con todo su peso de tradiciones  en el contexto de la localidad, a partir de finales del Siglo XVI y principios del XVII; dando fe de ello la capacidad social y económica de los Canarios para contribuir de forma significativa al florecimiento de Guanabacoa, y la de organizar además esta Fiesta, que contenía de hecho una Feria Comercial; y la de construir una Ermita destinada a Nuestra Señora de la Candelaria, Patrona de las Islas Canarias, hacia el año 1646, “en el mismo lugar, donde ahora se encuentra la Iglesia Parroquial Mayor de Nuestra Señora de la Asunción”; y con una mayor fuerza repetir este empeño con la edificación de la majestuosa Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria en 1748 (3), la cual se encuentra aún en pleno servicio religioso, aledaña al Convento de Santo Domingo de Guzmán, construido con posterioridad.

 

Tal solvencia económica demostrada (4), tiene aparejada en todas las culturas un ambiente festivo, que deviene en reto presente, a la hora de sintetizarlo en un programa cultural que abarque de forma simbólica, aproximadamente cuatro Siglos de Historia.

 

Deseamos que esta acción contribuya al desarrollo cultural de nuestra localidad, y además a que los ojos de las comunidades vecinas, instituciones y diferentes factores, incluyendo los turistas nacionales y extranjeros de paso por La Habana, fijen su mirada con una atención mayor en los valores patrimoniales de Guanabacoa (5), y en la huella Canaria que encierra.

 

¿Fiesta ó Feria?

Aunque gramaticalmente pudieran ser sinónimos, durante un periodo de tiempo determinadas estructuras organizativas de Guanabacoa utilizaron incorrectamente como nombre de esta importante tradición, el de Feria de La Candelaria; razón por la que nos hemos dado a la tarea de colocar en su debido lugar un asunto que fue distorsionado, muy seguramente por lecturas apresuradas de documentos históricos, y cierta resistencia a reconocer el papel de la oralidad y de su innegable contribución a la investigación de estos temas, así como el carácter Universal de la celebración.

 

Lo anteriormente expresado queda evidenciado con la lectura del fragmento correspondiente de la propia Real Cédula que sobre este aspecto dice:

 

“Y deseando así mismo conceder a esta Villa algunas ventajas para remunerar sus méritos y servicios le concedo igualmente el privilegio de que tenga una feria todos los años, a la cual se dará principio el día primero de febrero y durará hasta el diez exclusivamente, porque siendo antigua costumbre el que la víspera del día 1 y el siguiente día en que con especialidad se celebra en la misma nueva Villa la fiesta de la Purificación  de Nuestra Señora, haya un gran concurso de personas que van de La Habana y de los lugares circunvecinos y que se hagan compras y ventas de todo lo que hay en ella y la entra de fuera; será mucho mayor el concurso, por consecuencia la utilidad y ventaja que disfrutarán sus vecinos con la concesión de esta feria”.

 

Como es característica de todos los procesos históricos, las expresiones jurídicas legalmente avaladas, como es el caso de la citada Real Cédula, llegan después de un determinado periodo de práctica social que la antecede y moldea a su imagen y semejanza.

 

Además de la oralidad, las piedras, las ruinas y los monumentos históricos que sobreviven hablan de nuestra Historia pasada, y ese es el caso de la demostrada existencia de la Ermita citada, y la posterior construcción igualmente con el financiamiento de los inmigrantes Canarios, de la Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria, que por las dimensiones de su patrimonio arquitectónico y religioso es una prueba viviente, de que donde se instaló un monumento a la Virgen de la Candelaria de tal magnitud, la devoción que da origen a la Fiesta de La Candelaria, precedió a cualquiera de los posteriores apéndices que la enriquecieron, surgidos como respuesta a realidades locales, con base en el esplendor que imprimieron los Canarios y sus descendientes, a la economía y cultura de Guanabacoa.

 

Sobre estas bases retomamos el hecho y el nombre histórico de Fiesta de La Candelaria (6), porque la Feria, elemento también de esta celebración, es un apéndice valioso que se añade, como ya hemos señalado, a estas actividades.

 

Para llegar a estos y otros criterios que se expresan de forma implícita en la estructura del Programa General de la Fiesta de La Candelaria de Guanabacoa; revisamos literatura especializa, privilegiado patrimonio escrito legado por los Investigadores e Historiadores de Guanabacoa de todos los tiempos;  y el contacto personal con especialistas e informantes voluntarios, de lo cual se desprende la existencia de vacíos circunstanciales en la documentación disponible, sobre algunos detalles de la praxis de esta Fiesta; que su recuperación resultará, como ha ocurrido siempre a lo largo del tiempo, de la labor cotidiana y permanente de nuestros especialistas e investigadores en Cuba y fuera de nuestras fronteras; pero que con el dominio de elementales técnicas historiográficas no se constituyen en impedimento para que avancemos sin ningún temor en el camino de retomar la revitalización de la Fiesta de La Candelaria, sobre las bases existentes.

 

Para que este asunto no pasara por alto, realizamos con loables resultados, en Febrero 2012, el Taller  para el  Estudio de la Fiesta de la Candelaria; que contribuyó al perfeccionamiento del trabajo de modelación presente y futura de la misma.

 

¿Iglesia de La Candelaria ó Convento de Santo Domingo?

Hemos tenido que situar a la vista pública el nombre de la Iglesia de Nuestra Señora de La Candelaria, que por un largo periodo de tiempo fue señalada “popularmente” como el Convento de Santo Domingo, lo que constituyen dos historias y dos fechas constructivas diferentes, aunque se encuentren ubicadas territorialmente como vecinos, y desde hace varios Siglos con un mismo sistema administrativo, determinado así por las jerarquías correspondientes de la Iglesia Católica.

 

La Fiesta de La Candelaria en las Islas Canarias.

Esta advocación de la Virgen María es una fiesta popular canaria, lugar donde ostenta el cargo canónico de "Patrona de Canarias", y es celebrada por los cristianos, en honor de Nuestra Señora de la Candelaria.

 

En Tenerife, lugar de aparición de la imagen de la Virgen a principios del Siglo XV, se celebra tanto el 2 de Febrero como el 15 de Agosto; esta última fecha, por ser el citado día en que fue encontrada. El 2 de Febrero es fiesta en la isla de Tenerife, mientras que el 15 de Agosto lo es en toda Canarias.

 

En las ocasiones anteriormente señaladas, la imagen de Nuestra Señora de la Candelaria es bajada en secreto del camarín hasta colocarla en un trono procesional repujado en plata, que es uno de los dos tronos de plata que tiene, y que fue hecho por un artista lagunero. Mientras que la imagen de la Virgen está en su trono procesional, se coloca detrás de la mesa eucarística y delante del altar, un dosel que cubre la boca del vacío camarín.

 

Romería y Día Grande. En la noche del 14 al 15 de Agosto se realiza la "Caminata a Candelaria", con gentes venidas de todas las islas y de fuera de ellas, y por supuesto de Tenerife.

 

Cada 14 de Agosto se celebra la romería ofrenda, floral y folklórica a la Patrona de Canarias en la que participan agrupaciones venidas de todas las Islas Canarias, además de cada uno de los municipios de Tenerife, con trajes típicos, en la que le entregan a la Virgen los productos de la tierra.

 

Al atardecer, en que concluye esta manifestación folklórica, tiene lugar la representación del hallazgo o aparición de la Virgen a los guanches (nativos de las Islas Canarias), para después procesionar la sagrada imagen por las calles de la villa, donde se tiran fuegos artificiales y se le canta el Himno a la Virgen de la  Candelaria.

 

A la mañana siguiente, el día 15 de Agosto, conocido como el "Día Grande", se hace una solemne misa presidida por el Obispo de la Diócesis Nivariense, así como de un representante del Rey de España, y con la presencia también del Presidente del Gobierno de Canarias, para después procesionar la imagen de la Virgen de la Candelaria, alrededor de la Plaza de la Patrona de Canarias.

 La Fiesta de La Candelaria en otros lugares de España.

Los actos festivos varían en cada pueblo o ciudad, pero en la Andalucía interior suelen estar centradas en una o varias hogueras, con bailes, comidas y bebidas alrededor de las mismas. En esta zona, son destacables los pueblos de la Sierra Sur Sevillana, en especial Pedrera y Casariche, donde más de 500 hogueras son encendidas en esta festividad, con una alta participación de los vecinos y gentes venidas de fuera.

 

También se celebra en Extremadura, en Castuera, pueblo situado en la Comarca de La Serena; así como en Badajoz, donde todos sus habitantes pasan el día en el campo con sus familiares y/o amigos, para comer " Regañás".

 

La Fiesta de La Candelaria en Latinoamérica.

Otra reconocida celebración es la que se realiza en la ciudad de Puno, Perú, la que se prolonga por casi dos semanas. En ella participan una infinidad de danzarines que representan diferentes bailes autóctonos de la región. Uno de los investigadores de esta festividad peruana fue José María Arguedas.

 

También en la ciudad de Copiapó en el norte de Chile se celebra a la Virgen de la Candelaria con bailes religiosos y mucho fervor popular, ya que en su día más álgido llega a convocar 150.000 personas en los alrededores del templo, que se ubica en la salida sur de la ciudad.

 

En México, el Día de la Candelaria se acostumbra, que quien obtuvo el niño oculto en la Rosca de Reyes haga una fiesta, tradicionalmente basada en tamales y atole.

 

Esta tradición incorporó raíces prehispánicas, por lo que en muchos pueblos sus habitantes llevan a la iglesia sus mazorcas para que sean bendecidas antes de sembrar sus granos en el ciclo agrícola que inicia; tomando en cuenta que el 2 de Febrero coincide con el undécimo día del primer mes del Calendario Azteca, cuando se celebraba a algunos dioses Tlaloques, según Fray Bernardino de Sahagún.

 

Raíz prehispánica.

En el mundo indígena, el ciclo de la purificación y penitencia colectiva coincide con la Fiesta de La Candelaria, continúa con el Carnaval, la Cuaresma y la Semana Santa, es decir en sentido diferente a la tradición Occidental, que empieza con el segundo.

 

Se conoce que la siembra y las estaciones del año marcan la vida religiosa, social, comercial y cultural de los pueblos, lo que queda demostrado con las festividades del Día de La Candelaria, que en México se conmemora desde la época colonial.

 

Conforme a la región y el grupo étnico, la celebración tiene determinadas características, así hay quienes lo hacen con bailes populares, juegos pirotécnicos, procesiones, ferias, música de banda, representaciones teatrales, intercambio de flores, danzas tradicionales y, por supuesto, la bendición al Niño Dios.

 

El ritual del Día de la Candelaria concluye la tarde del 2 de Febrero, cuando se ofrece la tradicional tamalada, acompañada de un chocolate espumoso o atole de diversos sabores.

 

Todo el ritual que significa la celebración del Día de la Candelaria es resultado del sincretismo de dos culturas y religiones: la católica, que remite a cuando la Virgen María llevó al niño Jesús al templo, y la prehispánica, en la que se llevaban tamales a la hora de rendir culto a los dioses.

 

La tradición prehispánica establecía que se debía llevar tamales cuando se rendía culto a Tláloc, a Chalchiuhtlicue (dioses del agua) y a los Tlaloques (ayudantes del primero), quienes derramaban su lluvia preciosa sobre la tierra, lo que provocaba buenos frutos.

 

Los tamales, el platillo líder de la cocina popular mexicana, alimento suculento que data de la época precolombina y que forma parte de la dieta de los mexicanos, se sirven calientitos y los hay de rajas con queso, verdes, mole con pollo o carne de puerco y dulces. Siempre se degustan con exquisitos atoles de mil sabores, o café. En muchas esquinas o entre las calles, principalmente de los barrios populares o clase medieros de la capital e incluso de varias ciudades del interior del país, se puede encontrar algún vendedor de tamales.

 

La mayoría de los mexicanos comen tamales durante el transcurso del año, pero la afición por ese platillo se incrementa el Día de la Candelaria. Después de la misa de bendición del Niño Dios se retorna a la casa, para celebrar el acontecimiento con tamales y atole. El fraile español Bernardino de Sahagún, en sus escritos, se refiere a la gran variedad de tamales que se podían encontrar en los mercados de aquel entonces y que, incluso, estaban presentes en los banquetes del emperador Moctezuma.

 

Esta comida tiene mucha influencia Azteca. En aquel entonces los tamales los rellenaban con chile dulce, tomate y semillas de zapallo molidas, mezcladas a las carnes de faisanes, codornices y pavos. Los preparaban con semillas de ayote o zapallo molidas, tomate, miel de abejas y caracoles. Para esto utilizaban carnes de xulo o perro mudo, tepezcuintle, chompipe y venado y los envolvían en hojas de plátano o maíz.

 

Con la llegada de los españoles, se les agregaron ingredientes traídos de Europa, tales como garbanzos, arroz, aceitunas, alcaparras, pasas y ciruelas, Por lo tanto, el tamal preparado en familia es una mezcla entre lo aborigen y lo español.

 

Hemos localizado adicionalmente, la celebración de la Fiesta de La Candelaria en Houston, Texas, y otros territorios de los Estados Unidos de América; evidencia de la influencia de la cultura asentada en esos territorios pertenecientes en el pasado a México, y luego en el proceso migratorio de los Mexicanos y otras etnias latinas hacia la nación del Norte.

 

La Virgen de la Candelaria es la Patrona de:

Canarias (España)
Colmenar (España)
Hermandad de La Candelaria de Sevilla (España)
Medellín (Colombia)
Cartagena de Indias (Colombia)
Puno (Perú)
Tlacotalpan (México)

Quitupan (México)
Camagüey (Cuba)
Esparza (Costa Rica)
Sabanagrande (Honduras)
Lolotique (El Salvador)
Turmero (Venezuela)
Valle de la Pascua (Venezuela)

 

La Fiesta de La Candelaria en sus orígenes.

Inicialmente la fiesta de la Candelaria o de la Luz, tuvo su origen en el Oriente con el nombre de "Encuentro", posteriormente se extendió al Occidente en el siglo VI, llegando a celebrarse en Roma con un carácter penitencial. Según el calendario o santoral católico, el 2 de Febrero en recuerdo al pasaje bíblico de la Presentación del Niño Jesús en el Templo de Jerusalén (Lc 2;22-39) y la purificación de la Virgen María después del parto, para cumplir la prescripción de la Ley del Antiguo Testamento (Lev 12;1-8).

 

La fiesta es conocida y celebrada con diversos nombres: la Presentación del Señor, la Purificación de María, la Fiesta de la Luz y la Fiesta de las Candelas; todos estos nombres expresan el significado de la fiesta. Cristo la Luz del Mundo presentado por su Madre en el Templo, viene a iluminar a todos como la vela o las candelas, de donde se deriva el nombre de "Candelaria".

 

Tras la aparición de la Virgen en Canarias, y a su identificación iconográfica con este acontecimiento bíblico, la fiesta empezó a celebrare con un carácter mariano en el año 1497, cuando el conquistador de Tenerife, Alonso Fernández de Lugo celebró la primera Fiesta de Las Candelas (ya como Virgen María de La Candelaria), coincidiendo con la Fiesta de la Purificación.

 

La Fiesta de La Candelaria se celebra también en diferentes regiones de nuestro país, asociada igualmente al asentamiento de inmigrantes de las Islas Canarias.

 

La Fiesta de La Candelaria en Guanabacoa, en el periodo posterior a 1959 y hasta la fecha, se organiza por la Dirección Municipal de Cultura y la Casa de Cultura “Rita Montaner”, con el apoyo del Consejo de la Administración Municipal de Guanabacoa y la colaboración de la Asociación Canaria de Cuba “Leonor Pérez Cabrera”.

 

Las Organizaciones e Instituciones del Territorio se unen a estos preparativos que son  expresión histórica y tradicional de la cultura popular de Guanabacoa, que asume el reto de organizar una actividad de esta magnitud desde las instituciones de la Cultura, cuya intención es crear las bases para su transformación paulatina en una auténtica Fiesta Popular Tradicional por la presencia artística autóctona y la organización popular desde las mismas comunidades. Un reto adicional, es adaptar Siglos de Historia a un presente, lo que requiere de una paciente elaboración.

 

Como resultado de las investigaciones realizadas para su actual diseño, se logró recobrar  su nombre histórico; todo este esfuerzo sirvió además para recordar y colocar en su justo lugar, la importancia fundacional de los inmigrantes procedentes de las Islas Canarias en Guanabacoa, actuando a su vez como referencia metodológica para revitalizar de igual forma, la huella de otros grupos étnicos vinculados a la fundación y desarrollo del territorio.

 

Entre los resultados positivos de las referidas búsquedas, está el avance de un proyecto para la futura apertura de una Casa Canaria en Guanabacoa, con el esfuerzo conjunto de las autoridades del territorio y la Asociación Canaria de Cuba “Leonor Pérez Cabrera”, lo cual demuestra el impacto de este evento en el territorio y fuera del mismo.

 

Un reto y un referente necesario, es la evaluación por parte del Comité Organizador  de la incorporación de la tradicional Misa Solemne de la Virgen de La Candelaria  y Procesión del Día de la Candelaria. De este modo se restituye la tradición que viene del Siglo IV de Nuestra Era, y en el caso de Guanabacoa desde una fecha anterior a 1646, arraigada también en la presente liturgia Católica; de que los asistentes a la Misa de La Candelaria, se congreguen en la calle frente al templo, y entren en el momento que va a comenzar la Misa, prendiendo en la puerta de la Iglesia las velas, preferiblemente blancas, que cada persona puede portar en ese momento.

 

De igual forma la presentación en la noche del 1 de Febrero, en la Víspera del Día de La Candelaria, y en la Calle Candelaria, en el costado exterior de la Iglesia de igual nombre, de un programa artístico acorde a esas tradiciones; no es concesión, sino la salvaguarda de  los valores éticos, culturales y religiosos de nuestros pobladores. Esta Fiesta Popular Tradicional de Guanabacoa, que no es una Fiesta Patronal, y acerca de lo cual ampliaremos oportunamente.

 

La Fiesta de La Candelaria y su sincretismo cultural - religioso.

Es inevitable que toda acción dentro de Cuba en los más de 500 años transcurridos después de la llegada de Colón, se transforme en un proceso de sincretización étnica y cultural de las raíces europeas representadas en un primer momento por los conquistadores y las diferentes corrientes migratorias que se incorporaron paulatinamente al escenario del archipiélago cubano.

 

Guanabacoa es uno de los más completos mosaicos de la situación anteriormente descrita, partiendo de los aborígenes que habitaban la zona en la etapa precolombina, y las corrientes posteriores de españoles, canarios, africanos, chinos, árabes, cubanos: habaneros y orientales, etc., que contribuyeron a su fisonomía actual.

 

Cuando comenzamos a descifrar la Fiesta de La Candelaria, notamos lo arraigado en la población cubana, que ese día 2 de Febrero, las mujeres se cortan el pelo, como forma de que creciera con mayor esplendor; y otro tanto se hace con las plantas en general.

 

No hemos  encontrado hasta la fecha referentes bíblicos ó históricos que sirvan de base a tal comportamiento; pero revisando aspectos de las religiones afrocubanas, inseparables compañeras de nuestra historia y vida cotidiana, se evidencia que la Virgen de la Candelaria se sincretiza con Oyá, dueña de la Centella, inseparable y fiel concubina de Changó, que lo acompaña en todas sus contiendas. Oyá representa además la fidelidad y constante abnegación.

 

Cuenta uno de sus patakines, que Changó era perseguido por sus enemigos y de caer en manos de los mismos le cortarían muy seguramente la cabeza, por lo que para salvarse entró en la casa de Oyá, donde fue sitiado, sin posibilidades de escapar. Es entonces que Oyá toma la decisión de vestir a Changó con sus ropas, lo adornó con sus prendas femeninas, se cortó las trenzas y se las puso a su adorado marido. De inmediato hizo correr la voz de que saldría de paseo, pero el que realmente abandonó la casa totalmente disfrazado fue el mismísimo Changó, salvándose así de tal situación.

 

La Fiesta de La Candelaria y su relación con La Tutelar.

A nuestro juicio, los tres puntos de contacto entre la Fiesta de La Candelaria y la Fiesta de Nuestra Señora de la Asunción, conocida “popularmente” como La Tutelar, son:

 

Ambas están clasificadas con toda propiedad como Fiestas Populares Tradicionales de  Guanabacoa (7).

- El 15 de Agosto es la fecha marcada como el Día de Nuestra Señora de la Asunción, y a su  vez es la de aparición de la Virgen de la Candelaria en Tenerife, Islas Canarias.

- La Fiesta de La Candelaria y la Fiesta de Nuestra Señora de la Asunción se dedican por  igual a la Virgen María, pero en dos diferentes advocaciones.

 

La Fiesta de Nuestra Señora de la Asunción, se celebra por la Iglesia Católica en honor de la Virgen María, desde el Siglo VII de nuestra era, correspondiendo a la creencia de que el cuerpo y alma de la Virgen María, fueron llevados al cielo, después de terminar sus días en la tierra, el 15 de Agosto. Este traslado es llamado en la liturgia, como “Asunción de la Bienaventurada Virgen María”, estableciéndose como Dogma (verdad de la que no puede dudarse) por el Papa Pío XII, el 1 de Noviembre de 1950.

 

¿Existió una rivalidad entre los inmigrantes Canarios  y los provenientes de la Península Ibérica, al menos en lo referente a la prevalencia de una u otra virgen como símbolo religioso de Guanabacoa?

 

La Ermita construida para Nuestra Señora de la Candelaria, hacia el año 1646, fue demolida por decisión del Cabildo, atendiendo a razones de poco peso, en el año 1714, para construir en su lugar la Parroquial Mayor de Nuestra Señora de la Asunción, la que se terminó en su primera fase, a la altura del año 1721.

 

Durante 34 años los Canarios no tuvieron un templo para adorar a su Virgen, pero como respuesta construyeron con un relevante esplendor, a partir de 1730, la Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria, la cual fue bendecida el 7 de Noviembre de 1748; con  ubicación justo frente a la citada Parroquial Mayor; situación que no puede apreciarse de este modo a la fecha, porque se interponen un número de edificaciones levantadas con posterioridad.

 

No debemos olvidar en estos análisis, que las Islas Canarias están geográficamente ubicadas en África y que sus primitivos habitantes, los guanches, padecieron igual proceso de conquista que nuestro territorio, con menos de un siglo de anticipación. En materia festiva debe haber ocurrido lo mismo; la primacía del símbolo religioso de los que detentaban el poder.

 

Conociendo la respuesta que suelen dar los pueblos a los abusos de poder, podemos imaginar que así como los esclavos africanos celebraban aparentemente las fiestas religiosas de sus amos; los Canarios con su fuerza económica, bien pudieron dar un impulso a La Tutelar, asumiendo a su modo y fe la festividad compartida del 15 de Agosto.

 

La Fiesta de La Candelaria en Guanabacoa, celebración de los inmigrantes canarios.

Esta Fiesta ha sido clasificada por estudiosos del tema como “fiesta de inmigrantes laborales canarios”, estableciendo una clara diferencia con las seis restantes Fiestas Populares Tradicionales del territorio, de las cuales cinco son Patronales y una de carácter ritual, a saber:

 

Patronales

- Nuestra Señora del Carmen / Arango / 16 de Julio

- Nuestra Señora de la Asunción / Guanabacoa / 15 de Agosto

- Nuestra Señora de la Caridad / Minas / 8 de Septiembre

- María de los Dolores Gloriosos / Barreras / 15 de Septiembre

- Nuestra Señora de Guadalupe / Peñalver / 12 de Diciembre

 

Ritual

-          Abakuá / Guanabacoa / Sin fecha fija

 

La Fiesta de La Candelaria merece sobre la base de este elemento y otros señalados en el presente trabajo, un análisis y apoyo particular.

 

El periodo que va desde el 25 de Diciembre al 2 de Febrero, marca 40 días en nuestro Calendario. 

¿Qué acontecimientos tienen fecha en estos breves días?

 25 de Diciembre: Natividad del Señor. Nacimiento del Niño Jesús en Belén.

 6 de Enero: Epifanía del Señor. La Epifanía (por etimología del griego: επιφάνεια que significa: "manifestación”; “un fenómeno milagroso".

 

Para muchas culturas las epifanías corresponden a revelaciones o apariciones en donde los chamanes, médicos brujos u oráculos, interpretaban visiones más allá de este mundo. Es también una fiesta religiosa cristiana en la que Jesús toma una presencia humana en la tierra, es decir Jesús se "da a conocer".

 

El término Epifanía es utilizado, según Giacomo Cannobio, en los Setenta para traducir el concepto de "gloria de Dios" que indica las huellas de su paso o, más simplemente, su presencia.

 

 En el Nuevo Testamento, en las cartas paulinas tardías, se refiere a la entrada de Cristo en el Mundo, presentada como la del Emperador que viene a tomar posesión de su reino (latín: adventus), de ahí el tiempo de Adviento como preparación a la Navidad. A partir de este significado, el término se usó en Oriente para indicar la manifestación de Cristo en la carne y a continuación, a partir del Siglo IX, para designar la fiesta de la revelación de Jesús al mundo pagano. Esta es la fiesta que se sigue celebrando el día 6 de Enero.

 

En la narración de la Biblia, Jesús se dio a conocer a diferentes personas en diferentes momentos, pero el mundo cristiano celebra como epifanías tres eventos, a saber: La Epifanía ante los Reyes Magos, tal y como se relata en Mateo 2, 1-12, y que es celebrada el día 6 de Enero de cada año. La Epifanía a San Juan Bautista en el Jordán; y la Epifanía a sus discípulos y comienzo de su vida pública con el milagro en Caná.

 

En realidad la fiesta de epifanía que más se celebra es la que corresponde al día 6 de Enero de cada año en la que los tres magos, según la tradición en las traducciones de Biblias protestantes, y ya actualmente en las últimas traducciones de las biblias católicas, elaboradas en colaboración ecuménica e interconfesional, se menciona el adjetivo sabios, denominando así a: Gaspar, Melchor y Baltasar que aparecen del oriente para adorar la primera manifestación de Jesús como niño, ofreciendo tres regalos simbólicos: oro, incienso y mirra.

 

En realidad, la Biblia no habla del número de los magos, o sabios, ni tampoco de sus nombres. Ha sido la tradición posterior la que ha identificado su número y nombres.

 13 de Enero: Bautismo del Señor.

2 de Febrero: Presentación del Señor. Día de Nuestra Señora de la Candelaria

 

De acuerdo con la Ley de Moisés, las madres debían presentar a sus hijos en el  Templo a los 40 días de nacidos, momento en que ellas a su vez quedaban purificadas en un ritual a la luz de las antorchas y velas; haciéndose referencia a un ambiente rodeado de “candelas”, que otorgó el nombre a esta advocación de la Virgen María. En cumplimiento de lo anterior, el Niño Jesús, que había nacido el 25 de Diciembre, fue presentado por Simeón y sus padres José y María el 2 de Febrero.

 

Bastaría la relación de las fechas anteriormente citadas, para comprender el mensaje que queremos transmitir, debido a que desde el punto de vista Religioso y también desde las páginas de la Historia, se trata de hechos conocidos e irrefutables.

 

El nacimiento, vida y muerte de Jesucristo marcan el inicio de una nueva Era para la Humanidad, con independencia de las creencias y/o tendencias religiosas ó políticas que se profesen, y por tanto no importa que unos digamos a.c / d.c (antes ó después  de Cristo) y otros a.n.e / d.n.e (antes o después de Nuestra Era), porque todos marcamos las fechas de una vida que transformó el curso de la Historia. Creámoslo o no, estamos a 2,013 años (dos mil trece años) de aquel acontecimiento.

 

 Apuntes generales.

 

*Valoramos y consideramos que las Fiestas Populares Tradicionales, en el caso de nuestro territorio, incluyendo aquellas que resultan una tradición heredada del Liceo Artístico y Literario de Guanabacoa; constituyen la vía más efectiva para sustentar la salvaguardia de las diversas manifestaciones de la Cultura Popular Tradicional; con la participación activa de sus Cultores y Hacedores,La organización de la Fiesta de La Candelaria (Febrero), y de los Juegos Florales (Mayo); deben sustentarse sobre sólidas bases históricas que permitan una efectiva revitalización.

*Tener como estandarte de estas festividades, el reconocimiento de los hijos ilustres de origen Canario, encabezado por el Apóstol José Martí, el célebre compositor y músico cubano Ernesto Lecuona; y a tantas otras figuras y héroes que nos acompañan cada día.

 *Existe en Guanabacoa una comunidad de nativos de las Islas Canarias y sus descendientes, que rebasan las 400 personas, afiliados a la Asociación Canaria de Cuba “Leonor Pérez Cabrera” y que deben constituirse cada día más, en un motor impulsor de estas actividades*

*Resaltamos la existencia e importancia del libro Fiestas Populares Tradicionales Cubanas, Varios Autores, Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 1998; a los efectos de toda investigación al respecto.

*Reiteramos que en materia de investigaciones históricas sobre Guanabacoa existe un abundante material, que es obra de las pasadas y presentes generaciones de Historiadores e Investigadores locales.

 

NOTAS:

Las siguientes notas han sido incorporadas a partir de las intervenciones del Autor en los señalados eventos y de las interrogantes respondidas a los especialistas y público presentes.

 

(1)Felipe V, nacido en Versalles, Francia, el 19 de diciembre de 1683 y fallecido en Madrid , España, a los 62 años de edad, el  9 de julio de 1746, fue Rey de España desde el 15 de noviembre de 1700 hasta su muerte. Sucesor de  su tío-abuelo Carlos II, último monarca Habsburgo de España; se constituye en el primer monarca de la dinastía Borbón, la misma del actual soberano de España, el Rey Juan Carlos I.

 

El reinado de Felipe V duró 45 años y 3 días, siendo el más dilatado de la monarquía hispánica, hasta la fecha.Fue un reformador  de normas y conceptos que consideró obsoletos para el crecimiento de su Imperio, haciendo valer que todas las funciones de la administración pública estuvieran en manos de profesionales. Fortaleció y reguló de actividades económicas, prevaleciendo el objetivo de que España debía recuperar el comercio con sus posesiones de Ultramar, arrebatándoselo a los franceses e ingleses.

 

 Siguiendo el modelo francés, realizó una profunda remodelación de sus fuerzas armadas, sustituyendo los antiguos tercios por un nuevo modelo militar basado en brigadas, regimientos, batallones, compañías y escuadrones. Introdujo el uso de los uniformes, los fusiles y la bayoneta, y perfeccionó la artillería. De igual modo inicia la reconstrucción de las fuerzas navales españolas, lo que permitió que a finales del Siglo XVIII, el poder naval español se mantuviera como uno de los más importantes del Mundo.

 

Otros tantos esfuerzos realizó a favor de la reforma de la educación, la creación de instituciones culturales, academias científicas, florecimiento de la arquitectura y de las Bellas Artes.

 

(2)Se cumplen 270 años de la firma por parte del Rey Felipe V de España, el 14 de Agosto de 1743, de la Real Cédula que otorgó a nuestro territorio del título de Villa de la Asunción de Guanabacoa.

 

Este hecho trasciende históricamente desde todas las perspectivas posibles, materializando en primera instancia una independencia administrativa, política y militar de la Ciudad de La Habana (Villa de San Cristóbal de La Habana) que benefició  el ya dinámico y particular crecimiento económico, desarrollo social y florecimiento de la cultural popular tradicional existente en esta querida y entrañable porción del nuestra tierra.

 

Si obviamos por monárquico, colonial y antiguo; o incluso por razones de tiempo, u otras, toda referencia al mencionado documento y al Rey que tuvo a bien suscribirlo, estaríamos dejando fuera un aval por un número de méritos propios, que a pesar de la distancia geográfica y de las comparativamente deficientes comunicaciones de la época, trascendieron por su importancia  allende los mares.

 

(3)Entre las obras de la Arquitectura Religiosa de Guanabacoa sobresale este magnífico templo, edificado en el periodo 1730- 1748 con el financiamiento de los Isleños ó Canarios, como se les conoce indistintamente en Cuba a los naturales de las Islas Canarias; y que fue abierto al culto católico el día 7 de Noviembre de 1748, en honor a la citada Patrona de las Islas Canarias, con la misma estructura que actualmente perdura.

 

Sus orígenes y antecedentes los encontramos en una Ermita con igual fin, edificada en 1646 por los Canarios, que tuvo como ubicación el lugar donde ahora se encuentra la Iglesia Parroquial Mayor de Nuestra Señora de la Asunción, Patrona de Guanabacoa.

 

La Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria (1748) es de estilo Barroco, calificada arquitectónicamente en su fase de transición, porque su fachada oculta los techos mudéjares más extraordinarios no sólo de Cuba y América, sino aún a los de la misma España, de donde nos vino este último estilo, desarrollado por los musulmanes españoles durante la Edad Media. Esta majestuosidad la complementan su monumentalidad, fundamentalmente en los espacios interiores; el precioso púlpito, considerado igualmente uno de los mejores de los ya pocos ejemplares que quedan en Cuba de aquella época Barroca; y los pisos de piedras traídas directamente de las Islas Canarias.

 

Además de los documentos históricos; la oralidad, las piedras, las ruinas y los monumentos que sobreviven, hablan también de nuestra Historia pasada, y ese es el caso de la Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria, que por las dimensiones de su patrimonio arquitectónico y religioso, es una prueba de que donde se instaló un monumento a la Virgen de la Candelaria de tal magnitud, la devoción que da origen a la Fiesta de La Candelaria, existió de forma muy temprana y decisiva en la vida de la comunidad; con base en el progreso económico que lograron en este territorio y el esplendor que supieron imprimir  los Canarios y sus descendientes, a la economía y cultura de Guanabacoa.

 

(4) El Rey adjudicó ese propio día 14 de Agosto de 1743, un impuesto de 1,750 Reales de Plata Doble a pagar cada quince años; monto significativo muy difícil de convertir a las monedas actuales, pero que era reflejo del desarrollo económico alcanzado por Guanabacoa, gracias fundamentalmente a favorables elementos de carácter geográfico, tales  como: tierras fértiles, agradable clima, fuentes de abasto de agua potable, manantiales de aguas medicinales, y la proximidad a La Habana y su importante puerto, que fue punto de encuentro y reabastecimiento de las Flotas que transportaban las riquezas entre América y España, hasta el año 1776.

 

Este potencial económico tuvo sus principales manifestaciones en:

- La consolidación de lo que hoy llamaríamos un “polo turístico”, y eso fue Guanabacoa por obra de la combinación de su clima y sus aguas medicinales, cuya fama comenzó en el Siglo XVII con la Fuente del Obispo, pero a la altura de 1743, en pleno Siglo XVIII, se consolidó como sitio de descanso de importantes familias Habaneras; con una explosión de baños públicos en los albores del Siglo XIX.

 

- El año de 1743 sorprendió a Guanabacoa en un auge constructivo, entre los que se incluyen las obras de ampliación de la Parroquial Mayor de Nuestra Señora de la Asunción, cuya primera planta se había terminado en 1721; y la febril construcción de la majestuosa Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria, que financiada íntegramente por la comunidad Canaria aquí, comenzó a elevarse en el año 1730, abriendo sus puertas al culto el 7 de Noviembre de 1748.

 

- Descontando los avances conocidos en la producción ganadera, tabacalera y agrícola en general; fue la producción azucarera que había tomado auge en el Siglo precedente, un factor económico importante para el desarrollo de Guanabacoa, donde al momento de firmarse la señalada Real Cédula se contaba con 21 ingenios azucareros, en plena actividad productiva. La endeble estructura de estas instalaciones, y el paso del tiempo, han hecho desaparecer de nuestro paisaje las huellas físicas de tan importante hecho.

 

(5)Por la lógica necesidad de conocer, cómo era Guanabacoa en el referido año de 1743, y su periodo circundante; nos hemos apoyado en el texto de la Real Cédula para intentar reconstruir una imagen de nuestro territorio con marcada intención fotográfica, lo que nos brindó los siguientes resultados:

 

- Su población se componía en la fecha, de 5,500 habitantes.

 *Contaba con una milicia de aproximadamente 2,000 integrantes, con “trece compañías de hombres de armas”, que incluía una de caballería, integradas y financiadas todas por los propios vecinos; famosos por sus acciones defensivas tanto en el territorio “así como en sus cercanías como en las demás jurisdicciones de la misma Isla, haciendo guardias en sus costas, embarcaderos y surgideros, concurriendo en tiempos de invasión al socorro necesario con los donativos que se les habían pedido….”.

 

- A todo esto “se añadía el haberse presentado voluntariamente hasta el número de doscientos y cincuenta hombres para la última expedición de la Florida y Nueva Georgia, con sus armas y municiones”. Esta es la simiente de la tradición combativa y del valor conocido de los naturales de esta localidad, lo que se manifestó de forma inequívoca, apenas unos años después, en la resistencia a la invasión inglesa de 1762, resumidos en la figura de Pepe Antonio.

 

- La composición de las trece citadas compañías, una de las cuales estaba formada por “pardos” y la otra por “morenos”, señalan hasta donde había llegado en esa fecha, la composición étnica y cultural que nos caracteriza.

 

- La existencia aún en 1743 de un Protector General de Indios en Guanabacoa, indican igualmente la presencia  de los aborígenes descendientes; a los que se sumarían en 1764, un total de 101 indios de la Florida, como resultado de los acuerdos que pusieron fin a la dominación inglesa sobre La Habana.

 

(6)Debe tomarse nota de que la Fiesta de la Candelaria es la única festividad local que trasciende al texto de la Real Cédula.

 

(7)Las investigaciones históricas sobre la Villa de Guanabacoa hasta hoy día, acercan cronológicamente las fechas de inicio y dimensiones de las Fiestas de La Candelaria y de La Tutelar.

 

 

Por: Lic. Isaac Ramírez           

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