La Santa Bárbara de Güines

 

 

La Fiesta por el Día de la Santa Bárbara en Güines comenzó a celebrarse el año 1860  por parte de negros que fueron esclavos que vivieron en un cabildo existente en el barrio de Leguina, presidido por Pascual Fernández Gavilán, de origen nigeriano.  Ese mismo año  Tomás Rodríguez Mora (quien fuera el párroco de la iglesia local) con el fin de apoyar la presencia del catolicismo en este asentamiento de antiguos esclavos; aprovecha la carencia de un icono de la “Santa Bárbara” y le entrega un estandarte de tela roja que lleva en el centro un papel cosido con dicha imagen para que la utilizaran en la procesión.

Actualmente este estandarte preside la salida de la imagen de la Santa en dicha  actividad. En 1863 por iniciativa del mismo Tomás Rodríguez Mora los miembros del Cabildo reúnen el dinero para comprar una imagen  escultórica, dicha imagen  mide 136 cm, llega desde Barcelona a Cuba en 1863 y es confiada por el mencionado párroco y a su amigo Manuel Hernández quiénes juntos a sus familias deben preservarla de todo daño, comprometiéndolos como respuesta a la concesión de su posesión a que cumplieran con toda la ritualidad de la Iglesia Católica. Primero se construyó una capilla de madera la que en 1955 fue sustituida  gracias a una colecta por la actual capilla  de mampostería, conformada por una nave de 11m x 6m  en cuya pared del fondo se encuentra el altar que tiene un baño  de oro  y donde la imagen se conserva durante todo el año detrás de un cristal.

Esta festividad es organizada por una Comisión  que integran 12 miembros, 6 de cada una de las familias  de Ta´ Pascual  y  Ta´ Manuel. La misma se divide en una comisión de hombres y otra de mujeres. La presidencia tradicionalmente la asume un descendiente de Pascual Fernández.

 En los preparativos  y organización de la fiesta participan los descendientes de Pascual y Manuel y otras personas cuyas familias han estado estrechamente con estas actividades pero; todos los pobladores del barrio contribuyen a la limpieza  y adorno de la calle principal colocando pencas de guano y banderas cubanas. El  4 de diciembre llegan de los demás participantes y cuando se acerca el momento de la procesión es imposible transitar por la calle. Llegado el momento de la salida de la imagen  los miembros de las familias u alguna persona  que lo haya solicitado se organizan para formar el grupo que precederá a la imagen portando  las banderas  y estandarte.

La Banda de Música encabeza la procesión tocando primero el Himno Nacional, posteriormente ejecutan piezas alegóricas  hasta que finalmente cambia  de ritmo y empieza una conga a la que se suman los participantes. En el patio trasero de la capilla  por una entrada que da  a una calle lateral se reparten las flores que han sido  ofrendadas a la imagen.


Más tarde en ese mismo lugar se distribuye la comida que desde muy temprano un grupo de mujeres descendientes de Manuel Fernández  han cocinado en grandes calderos a la lumbre del carbón, para agasajar a los asistentes. La comida sigue la tradición culinaria de esta festividad. Esta compuesta de harina, quimbombó, carnero gallina y gallo. El quimbombó se cocina y se mezcla con las diferentes carnes. La ropa que ha usado la imagen es preservada por la familia de Pascual Fernández, quién a solicitud de los interesados suele mostrarla a visitantes e investigadores. La noche termina con una gran fiesta en el barrio y un toque en casa de los descendientes de Manuel Hernández.

La imagen de Santa Bárbara tiene una colección de más de cien capas que constituyen obras de artesanía a partir de la confección y donación de sus devotos. En el 2002 obtuvo el Premio Nacional «Memoria Viva» por la continuidad de esta tradición popular.

 

Dirección de Estudios Socioculturales

 


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¨Los libros sirven  para cerrar las heridas que las armas abren¨
José Martí